La higiene personal es un elemento fundamental de la seguridad alimentaria, y lavarse las manos es quizás el paso más importante. Lavarse las manos previene enfermedades, tanto propias como ajenas, como las transmitidas por los alimentos.
Si bien lavarse las manos es un paso importante para prevenir la propagación de enfermedades transmitidas por los alimentos, un estudio del USDA reveló que el 97 % de los consumidores no se lavan las manos correctamente en la cocina, lo que provoca la transferencia de bacterias a otras superficies por contaminación cruzada.