Con el verano a la vuelta de la esquina, la gente sacará sus parrillas. Bien cocinada, la barbacoa es deliciosa e ideal para cualquier reunión al aire libre, pero aun así conlleva riesgos para la seguridad alimentaria, sobre todo en lo que respecta a las temperaturas extremas.
Las bacterias se multiplican con mayor rapidez en el rango de temperaturas entre 4 °C y 60 °C (40 °F y 140 °F), también conocido como la zona de peligro de temperatura, duplicando su número en tan solo 20 minutos.